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La alopecia
areata es un proceso frecuente de etiología oscura en la que
se han implicado factores precipitantes de tipo genético, inmunitario
y psicológico.
Es más frecuente entre la tercera y cuarta década de la
vida, pero puede aparecer desde el primer año de edad hasta edades
muy avanzadas.
La lesión inicial es habitualmente un área de forma redondeada
u ovoide, totalmente sin pelo, aunque unos pocos cabellos con forma
de signos de exclamación pueden encontrarse en el margen. La
progresión es muy variable, a veces las placas crecen centrífugamente,
en otras ocasiones aparecen nuevas placas alopécicas independientes
y en otros casos puede acompañarse de pérdida difusa o
universal de todo el pelo corporal.
En algunas ocasiones, las placas se repueblan inicialmente con pelo
fino y poco pigmentado y despigmentado pero en general vuelven a recuperar
el calibre y color normales. Con frecuencia pueden repoblarse algunas
placas alopécicas mientras que aparecen otras nuevas. Afecta
con mayor frecuencia al cuero cabelludo y barba. Se denomina alopecia
ofiasica cuando afecta los márgenes del cuero cabelludo, total
cuando se afecta todo el cuero cabelludo y universal cuando se afecta
toda la superficie corporal. Tanto en formas localizadas como generalizadas
no es rara la afectación de las cejas y pestañas. La duración
es variable, el 50% de los pacientes suelen recuperarse antes de un
año, aunque una tercera parte de los pacientes no se recuperan
totalmente desde el primer episodio. La incidencia de nuevos brotes
se estima alrededor del 85% en algunas estadísticas, aunque en
pacientes seguidos por más de veinte años las recurrencias
se aproximan al 100%. Casi la mitad de los pacientes que desarrollan
alopecia areata antes de la pubertad desarrollan alopecia universal
y raramente se repueblan totalmente, mientras que solo un cuarto de
los que desarrollan alopecia areata después de la pubertad llegan
a tener alopecia universal.
La alopecia areata suele ser más intensa, y con episodios más
frecuentes, si existe una historia familiar de alopecia areata, o de
atopia en el paciente o sus familiares.
En general, el pelo canoso no se pierde durante los episodios de alopecia
areata y tampoco es raro que el recrecimiento inicial de las placas
sea hipopigmentado, al menos temporalmente.
La afectación de las uñas, acompañando los episodios
de alopecia areata es frecuente entre el 10 y el 70%. Tampoco son raras
las alteraciones tiroideas y oculares.
Discriminar qué paciente no debe recibir ningún tipo de
tratamiento, cuáles sí, y el tipo de tratamiento apropiado
puede a veces ser bastante complejo.
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